Un quilt es un viaje de inspiración en su
diseño y composición, donde nos
permitimos re-interpretar los elementos que nos rodean.
La inspiración viene de darnos ese
permiso para re-interpretar. Esto es muy
importante porque comenzamos a tomar conciencia de que no es necesario copiar para hacer un
proyecto hermoso y que podemos desarrollar nuestro propio estilo.
He seguido estos consejos para iniciar el viaje hacia la inspiración:
1. Darle rienda suelta a nuestra curiosidad: Seamos más observadores acerca de los objetos que nos rodean. Para ello tenemos la cámara fotográfica como una herramienta fabulosa. Cuando salgas de paseo toma fotos de los elementos que más te llamen la atención, éstos pueden ser arquitectónicos, naturaleza, retrato, etc. También es divertido coleccionar elementos encontrados que nos inspiren. Otros elementos inspiradores son las mismas telas que utilicemos, sus diseños y combinación de colores pueden darnos buenas ideas para nuestros proyectos.
2. Poner en práctica nuestra flexibilidad: Podemos integrar diferentes tipos de elementos en nuestro proceso
creativo. Una idea puede experimentar muchos cambios.
3. Ser persistentes: No desechemos una idea a la primera, démosle vueltas y veremos
como poco a poco se acomoda nuevamente un proyecto que nos apasione.
Recordemos que la creatividad nos pertenece a
todos, pero hay que practicar, ensayar y
apasionarnos hasta obtener el resultado deseado.
Aquí les dejo la imagen de mi cuaderno de inspiración, su forro está hecho de tiras de telas diferentes puestas al
azar intervenidas con sellos de hojas y flores y acolchado a máquina.

